martes, 31 de marzo de 2009

Días de Marzo

2/Mar/2009

¿Cuántas veces puedes contar un secreto sin que deje de serlo? Yo te amo con este riñón que no tengo, con este diente de porcelana, con este cuerpo tan lejos del tuyo, con esta noche acostada en mi cama, con esta tristeza que no cabe en mi cuarto.


14/Mar/2009

Me ofreces la muerte como una fruta madura. Si no la como, ¿se echará a perder? No tengo hambre de morir. 


15/Mar/2009

Me gusta encontrar un poema que escribí y que ya había olvidado, es como si el cuaderno supiera que tenía ganas de leerlo, o como una recompensa por no tener palabras esa noche. ¿Cuándo encontraré éste?


20/Mar/2009

Hace unos días lloré porque no tenía motivos para estar triste. Sin darme cuenta, me estoy convirtiendo en una persona que no conozco. Cuando deje de existir seré el último en saberlo.

sábado, 28 de febrero de 2009

Días de Febrero

3/Feb/2009

Es porque no me mira que ya no son tan necesarios sus ojos. Es porque no la nombre que puedo olvidar que no me mira. Volveré al peligroso camino de Xail, la flor sin espinas. Mi única angustia es que esté tan lejos que mis pies no puedan alcanzarla. Esa flor permanece colgada en el arie y no se digna a caer en mi boca. Tendré más de una tarde en silencio. Hoy no necesito nada, o quizás tus ojos mirándome.


5/Feb/2009

Las arrugas son prueba de que antes, en nuestra alma, pasaban ríos, y que el agua cantaba al deslizarse.


10/Feb/2009

Palabras como flechas al cielo, un cielo sin colores ni pájaros. Me he vendido por treinta monedas de plata que escondí por miedo de perderlas. Mi castigo será un poema líquido y unas manos de hielo.


15/Feb/2009

La muerte es un títere manipulado por Dios.


18/Feb/2009

El cielo te ha dado una caja sin regalo dentro. Pudo no mandarte nada, pero de esa manera no hubieras imaginado todo lo que podría estar dentro, ni hubieras sentido el deseo de encontrar algo que no existe pero que ahora te hace falta.

Es natural que después de abrirla te sientas vacío.

Si hubieras sido un poco más prudente entenderías que mientras la caja permaneciera cerrada, serías feliz.

sábado, 31 de enero de 2009

Días de Enero

8/Ene/2009

Tal vez cuando somos niños, o al menos así será en mi caso, la felicidad es un tiempo de juego, una plática nocturna, el juguete más grande, un beso de la niña de la escolta, la culminación de un castigo, un maratón de caricaturas, escuchar un cuento, un foco prendido contra los fantasmas, dos sábados seguidos, otra vela en el pastel.


17/Ene/2009

Soñé con un nuevo tipo de poesía que tenía forma de cuerda desamarrada, con instrucciones al pie del lado derecho, en dos dimensiones.

Ahora tengo que enseñarle a mis manos a escribir, como si le enseñara a un niño a caminar. Pero, ¿qué pasa si el niño prefiere gatear, o brincar, o volar, o morir?


18/Ene/2009

Dentro de mí vive un miedo, siempre el mismo: que las palabras se hagan invisibles y no las pueda encontrar cuando quiera escribir. Tener emociones como cualquier otro y olvidarlas después de un tiempo. ¿Quién escribirá lo que siento? ¿O es que lo que siento no se puede escribir? ¿O he dejado acaso de sentir lo que no escribo? ¿Cómo hago, pues, para sentir de nuevo?


19/Ene/2009

Abrazar a alguien que llora puede agrandar su tristeza. Por eso se debe llorar encerrado en un cuarto, completamente solo (o incompletamente, si es que al llorar perdemos parte de nosotros).

El abrazo precede al llanto, nunca debe ir después. No sabemos lo que pueda ocurrir si alguien llora más de lo que tenía planeado.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El nombre de las cosas

Las cosas han sido eternas desde el principio,
un principio que no comenzó por ser infinito.

Y después se inventaron los nombres aprendidos
de los colores y de las formas y de los sonidos y del frío
con los que hemos habitado desde que los años
se tomaron de la mano hasta hacerse siglos.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Donde empieza lo imposible

Alguna vez leí que si uno pudiera creer tanto una cosa como se cree en los sueños, podría hacerlo: podría volar, caminar sobre el agua, mover una montaña, hasta dos. Pero la rutina nos pone cadenas en los pies del pensamiento.

Yo no digo que porque no lo haya hecho nadie, no significa que no se pueda hacer; al contrario, yo digo que es imposible. Porque, ¿no es bastante una vida para aprender a dominar nuestros sueños? Y si nadie ha podido, después de tantos años, después de tantas vidas, ¿no es ahí, en nuestros sueños, donde empieza lo imposible?

jueves, 11 de septiembre de 2008

Instrucciones

Se debe de seleccionar el más parecido a uno mismo, tomarlo con la mano derecha, ponerlo contra su oído (el de usted) y escuchar sus latidos (el de él). Después apretarlo contra su pecho (el de usted), amarse. Para evitar cualquier enfermedad de transmisión conviene lavarlo por dos minutos a conciencia, antes de quitarle la piel. Si se quiere proteger de las posibles infecciones, tendrá que clavarle un utensilio hasta encontrarle el único hueso y, después, desabrocharle poco a poco la espalda hasta la cintura. Si por el contrario, desea tener contacto físico, deberá buscar una superficie donde recostarlo. Una vez que se encuentre acostado, jalará de la parte superior la túnica que lo cubre. No se altere si brota la sustancia dulce que le da vida, es un paso necesario del procedimiento. Continúe desvistiéndolo hasta la completa desnudez. Agárrelo con firmeza usando ambas manos y llévelo a su boca, no precipitadamente. Una vez cerca de sus labios, béselo absteniéndose de morderlo. Prolongue los besos hasta que el sabor se adhiera a su lengua (la de usted). Perfórele con sus dientes el cuello. Baje despacio hasta llegar a su ombligo (el de él). Chupe. Quítese cuidadosamente los pedazos de nube de entre sus dientes. Cuando llegue a su corazón, dele la vuelta y haga exactamente lo mismo comenzando ahora desde los pies. Para acabar, tome el cadáver consumido y tírelo a la basura. Lávese las manos por dos minutos a conciencia. Si el deseo persiste, seleccione otro mango.

domingo, 16 de marzo de 2008

Palabras vacías

Quiero darte todas las palabras vacías
-vacías como tus ojos vacíos,
como tu corazón carcomido-.

Quiero darte
la mueca que aparenta alegría,
mis tardes aburridas
y mis noches amarillas.

Quiero darte toda la mitad de mi vida,
una estrella que muera encendida,
un poema que rime con rima.

Quiero darte todo lo que he perdido,
quiero darte tus ojos vacíos
-vacíos como estas palabras vacías-.